Una calle, muchos parques infantiles. Un recorrido colorido.
Comienza en la pista de skate de Meia Praia, algo así como para los que realmente saben patinar. Está a la orilla del río Perequê, cerca del Colégio Positivo. Al frente tiene un parque de plástico.
Lamentablemente no puedo contar mucho de la pista porque mi hija, a pesar de saber patinar desde los 3 añitos, aún no se anima. Siempre me dice: “no, es que hay niños grandes”.
Y tú eres una bebé chiquitica, le digo con ironía. Pero si ustedes saben patinar, adelante.

Más parques en la misma calle
Lo que sí te puedo decir es que en esa misma calle, en dirección contraria al río, hay tres parques más.
El primero tiene incluso un parque para hijos de 4 patas, justo al lado del parque de plástico con canaletas y escaleras. O sea, para ir a este no tienes que dejar al cachorro en casa.


El de la constructora
El segundo es de una constructora. Tiene rayuelas, bancos de columpios de madera y es cercado. Puedes sentarte ahí tranquilo mientras ellos juegan.
Por alguna razón mi hijo llora si paso por acá y no entro. ¿Cuál será?


El que te debo
El tercero te debo la foto. Pero no es de mi agrado. Tiene hormigas que pican, porque caen de un árbol grande que tiene en el centro. Fui una vez y no he vuelto.
De hecho, en Canto da Praia hay otro así, metido entre árboles y cargado de hormigas, al que tampoco voy.
Esta calle funciona como un pequeño recorrido. No es un parque único, es ir probando: pista de skate, parque de plástico, espacio para perros, banco, rayuela, columpio. Si tienes niños, entiendes rápido el valor de eso.





