Llamar a esto parque infantil es trampa, porque esto es el centro al cubo. O sea: el centro del barrio Centro, que a la vez es el centro de Itapema.
La Plaza de la Paz no es solo un lugar con juegos. Es plaza, escenario, punto de encuentro, lugar para sentarse, mirar gente, dejar que los niños gasten energía y, dependiendo del día, terminar metido en una fiesta que ni sabías que existía.

El barco de aluminio
La Plaza de la Paz tiene un barco de aluminio cargado de canaletas, escaleras y artilugios para los más chicos. Más arribita tiene más cosas para bebés más pequeños.
Pero a la vez es un espacio para sentarse a conversar. Eso sí lo tienen los parques del Centro: no se sienten pensados solo para niños. Son para todas las edades.
El espacio abierto
Al otro lado hay un espacio abierto, casi como si fuera un estadio. Si no hay festividades, puedes jugar básquet, patinar, montar bicicleta o correr. Es realmente dinámico.
Y digo “si no hay festividades” porque acá se hacen muchas celebraciones: Navidad, fiestas de la región, actos, presentaciones, cantantes y quioscos de todo tipo. En verano da la sensación de que ese espacio está cerrado todo el tiempo, porque es una fiesta tras otra.
Mi mujer vigila el calendario
Mi mujer las vigila. Se mete al Instagram del gobierno y vela los anuncios: “hoy hay fiesta del jamón gaucho”, nombre inventado, “tenemos que ir al Centro”.
Un día me hizo ir y yo estaba sin ganas. Para colmo era como una fiesta de rock o algo así, con una temática más para adultos. Gloria que tenía el barco de hierro al lado, jaja.
Pero bueno: de noche, en verano, puedes disfrutar de estos eventos y dejar la energía de playa para el día siguiente.
La Plaza de la Paz funciona así: si vas con niños, hay dónde jugar. Si vas sin niños, hay dónde sentarte. Y si llegas en temporada, probablemente algo esté pasando.




