Praia do Centro

1,5 km de playa tranquila, deportes, paseos en barco y vida de centro frente al mar.

Escrito y actualizado por

4 minutos de lectura·25 de junio 2026
Letreiro Eu amo Itapema en la Praia do Centro

Praia do Centro tiene cerca de 1,5 km de extensión, es mucha playa. Uno de los puntos más visitados de Itapema en verano, con hoteles, restaurantes, infraestructura y actividades de todo tipo, suficiente para pasar un día de playa como Dios manda.

La playa en sí

A esto le llamo yo una playa tranquila. Tiene olas, sí, pero vienen en son de paz. Grandes, pero despacio, sin agresividad. No es ese mar que parece que quiere ganarte una discusión.

En verano, la superficie del agua puede estar cálida, pero cuando te adentras un poco el fondo está frío; sientes el frío solo en los pies. Es una de las cosas más extrañas que ya viví aquí: arriba parece una cosa, abajo otra.

No sé si eso tiene explicación científica bonita, pero es una experiencia que se queda por siempre en tu memoria.

Praia do Centro en Itapema con arena amplia y mar tranquilo

Para caminantes

La Praia do Centro comienza después del Puente de los Suspiros, saliendo de la Praia de Morretes, y termina en la zona del Molhe do Pontal Norte, que divide el Centro del Canto da Praia.

Durante buena parte del recorrido tienes arena amplia y espacio de concreto para caminar mirando el mar. Hay quioscos numerados, baños públicos y puntos de apoyo para no depender de improvisación. Los números sirven muy bien para orientarte o marcar encuentro: "nos vemos cerca del quiosco 26". Es una playa cómoda, de esas donde puedes ir sin plan perfecto y aun así resolver.

Para atletas

Si lo tuyo es caminar, correr o ir de bicicleta, ahí sí la Praia do Centro se conecta naturalmente con Meia Praia. No porque una dependa de la otra, sino porque juntas te dan distancia de sobra para moverte sin repetir tanto el mismo tramo.

Acá casi siempre vas a ver gente entrenando. Tenis de playa en la arena, surf en el agua y canchas para quien no vino solo a acostarse.

Lo del surf me causa respeto. En pleno frío, con la playa casi vacía, aparecen esos locos, se meten al mar y entrenan como si el cuerpo no tuviera quejas. Si quieres aprender a surfear, donde más visible están los instructores es aquí, en la Praia do Centro.

También hay banana y esos inflables extremos empujados por lancha rápida. Ojo: la banana no entra en la misma categoría de locura. Es más familiar, más paseo, y hasta te dejan nadar en una parte más profunda. Los otros ya son otra conversación: velocidad, gritos y cara de “por qué acepté esto”.

Para los más peques

Justo al inicio ya aparece un parque infantil temático: un barco pirata de madera lleno de criaturas humanas gritando, jugando y gastando toda la batería que los adultos ya no tienen. Si vienes con niños, ese punto puede salvarte un buen rato.

Más al medio tiene un columpio gigante, hecho con sogas enormes. Aunque parece más para tirarse fotos que para jugar.

Cartel de la Rota dos Balanços en la orla de Itapema

Gastronomía

Los comercios empiezan con más fuerza desde la mitad de la playa y siguen hasta la zona del puente.

Fue acá donde tomé mi primera caipirinha de vino, en ese comercio de la esquina, a orillas de la arena. Mientras la muchacha que me quería vender un apartamento parloteaba, mi mente andaba en pequeño bote buscando delfines como un demente. ¡Aquella caipirinha sí que tenía poderes especiales! Qué delicia.

Quiosco y orla de la Praia do Centro en Itapema

Molhe do Pontal Norte

El Molhe do Pontal Norte cambia completamente el peso de esta playa. No es solo un final bonito para tirarse foto en el Eu amo Itapema. ¡¡No! Es punto de salida para paseos en el mar: catamarán, barco pirata y bote taxi.

Molhe do Pontal Norte en la Praia do Centro de Itapema

Desde ahí puedes salir hacia lugares como la Isla de Porto Belo, Bombinhas y Caixa d'Aço. O sea: Praia do Centro no es solo para quedarte en la arena. También puede ser el inicio de un día entero en el agua.

El centro que sí me gusta

Si tuviera dinero, compraría acá. El barrio del Centro es hermoso, y ojo que no suelo decir eso de todos los centros.

He conocido varias ciudades donde el centro es caótico, húmedo, viejo o directamente cansado. El nuestro se siente moderno, con vida y con eventos locales en fechas llamativas. En fin de año, tanto aquí como en Meia Praia, los fuegos artificiales de fin de año hacen que la playa deje de ser playa por un rato y se convierta en platea.

Me imagino viviendo a dos cuadras y bajando con mi sillita desplegable en la mano a tomar el sol. Qué vida sería esa.