Mi primera impresión de las calles de Itapema fue simple: pensé que se me rompía el carro. Y con el tiempo fui entendiendo el problema, pero también vi cómo ha ido mejorando.
Seré sincero: cuando llegué pensé que el carro se iría a romper en pedazos. Tengo un Peugeot 2008 del 2019. Nunca sentí que tenía un carro débil hasta llegar acá.
Y claro, yo venía de Londrina, ciudad grande, calles perfectas. Acá la cosa cambia.
Los pentágonos de cemento
Lo primero que ves no es que Itapema sea una ciudad sin asfalto. Muchas calles tienen piso, pero son esas calles de pentágonos de cemento.

¿Mala idea? No lo sé. Por algunas transitas y no sientes que haya problema. Pero muchas están disparejas, destruidas o cansadas de existir.
Ahí fue donde mi pobre Peugeot empezó a sonar como si me estuviera diciendo: hermano, ¿estás seguro de que vivimos aquí?
La cosa que me enoja
Lo peor de todo es cuando ves asfalto encima de esos pentágonos. O sea, la calle normal, la de petróleo, la que todos entienden, puesta por arriba de una base que no parece preparada para eso.
Da la impresión de que alguien quería ganar elecciones y empezó a hacer calles a lo loco. O peor: que ni siquiera estudiaron bien lo que estaban haciendo.
Resultado: varias de esas calles ya están rajadas. Ahora tendrán que romperlas igual y rehacerlas.
Y eso duele. Porque no es solo el bache. Es mirar una obra y pensar: esto ya nació con fecha de vencimiento.
Las calles de tierra
Todavía hay alguna que otra calle de tierra. No es mi día a día, ciertamente. Yo no me arriesgo mucho por esas.
Al final mi Peugeotcito sigue fuerte. Era mucho mejor de lo que creí. No ha dado problemas, pero tampoco me interesa probar sus límites.
Lo que mejora
Y bueno, en un año ha mejorado bastante. La Prefeitura está urbanizando, y cuando lo hacen bien se nota.

Primero hacen los desagües para que la ciudad no se inunde. Sacan ladrillo a ladrillo, emparejan el terreno, tiran una especie de arena con cemento y después viene el asfalto.
De petróleo. Sí, de petróleo, como Dios manda.
Por amor de Dios, es la mejor calle. La puedes pintar, señalizar, mantener. Es más fácil de reparar. No más hexágonos. No más experimentos.

Lo que te aconsejo
Si decidiste vivir acá, tienes que aprender tres cosas.
Cómo te afecta la BR-101
La BR-101 es una ventaja y también un problema. Tener una autopista cortando la ciudad en dos te ayuda a moverte por la región, pero también divide la vida diaria de Itapema.
Muchas veces no estás pensando en distancia. Estás pensando en cómo cruzar.
Los horarios pico
Casi todo queda hacia el Centro o hacia Meia Praia. Entonces necesitas cruzar de un lado para el otro.
En la mañana, entre 7:30 y 8:30, puede ser caos si vas hacia la zona de playa. Al mediodía puede complicarse otra vez. Entre 17:30 y 19:30, el caos suele venir al revés: gente saliendo de la zona de playa hacia los barrios.
Hay unos cuatro túneles y no dan abasto. Piensan hacer dos más, pero si los siguen haciendo de una sola entrada, tendremos el mismo problema de por vida.
Qué calles ya asfaltaron
Yo tengo mis rutas. No miro tanto Waze. Me aprendo la ruta asfaltada, no la ruta más corta.
Ese es mi consejo real: cuando vives en Itapema, a veces la mejor ruta no es la más corta, es la que no castiga tu carro.


