Este es para mí el parque más tranquilo. Porque es el Canto. Ese barrio te da la sensación de que no quieres ni alzar la voz.
En Canto da Praia hay un parque de plástico para niños pequeños, diría que de 1 a 5 años. Este es mi favorito. A pesar de estar bien lejos, es el viaje que termino haciendo más seguido.

Un parque cercado
El parque está dentro de una cerca, así que para niños pequeños se siente bastante tranquilo. Cero esa angustia de que salgan corriendo hacia donde no deben.
Pero no es solo el parque lo que lo hace mi favorito. Mi favoritismo viene de otra cosa: puedo sentarme en mi sillita doblable, mirar la ciudad y olvidarme de todo.
Sentarse y mirar
A veces voy con la laptop y escribo un par de contenidos. No hay silencio absoluto, claro. Hay pequeñas criaturas usando sus pulmones. Pero no importa: la vista logra abstraerte de esas distracciones.
A la esquina hay un columpio gigante y además estás en la playa del Canto. O sea, a esto le llamo yo abierto las 24 horas.
Antes había un enorme restaurante ahí, pero no sé qué habrá pasado. Desde que llegué no lo he visto funcionar.
Mi plan ideal
Si tuviera dinero, viviría cerca de la Praia do Centro y vendría a este parque a pie, por toda la orilla de la arena, con mi sillita en una mano y la laptop en la mochila al menos una vez por semana.
No es el parque más grande ni el más moderno. Es otra cosa: un rincón tranquilo para niños pequeños, con mar cerca, barrio calmo y esa sensación de que el día puede bajar la velocidad.




