Fuegos artificiales de fin de año

La aventura más colorida que puedes disfrutar en Itapema: fuegos sobre la orla, gente de todas partes y una madrugada caótica.

Escrito y actualizado por

3 minutos de lectura·1 de julio 2026
Fuegos artificiales de fin de año en Itapema

La aventura más colorida que puedes disfrutar en Itapema. Los fuegos artificiales de fin de año son impresionantes. Pero ojo: no solo para mí. Para todo el que vive cerca también.

Sigue leyendo, porque mi fin de año fue una locura.

La llegada a Meia Praia

Fuimos a Meia Praia para este fin de año. Ya sabíamos que tiraban fuegos artificiales. Pero en realidad no sabíamos nada, porque en esa magnitud yo no los había visto.

Al llegar, a eso de las 11 de la noche, me sentí rodeado de idiomas y acentos. Acá vienen turistas y brasileños de todas partes. Un tumulto de personas, familias, niños, vendedores, gente caminando, gente esperando, gente mirando al mar como si ya supiera dónde iba a empezar el espectáculo.

Había un vendedor de juguetes de colores. El pobre era de Rio Grande do Sul y nadie le dijo que donde estaba parado la conexión era nula.

Bueno, eso hasta que le dije:

Amigo, muévete un poco más cerca del parquecito de la orla. Ahí hay wifi gratis.

Consejos tecnológicos en plena víspera de año nuevo. Servicio público.

Los fuegos

Y entonces dieron las 12.

La Prefeitura estaciona varios barcos a lo largo de la orla, desde el Píer Oporto hacia el Canto da Praia. Desde ahí empiezan a lanzar fuego tras fuego, coordinados, haciendo dibujos en el aire.

Hermoso. Magnífico.

No es solo mirar luces. Es sentir que toda la playa se queda quieta por unos minutos, mirando al cielo al mismo tiempo. Eso tiene algo. No sé explicarlo mejor.

Ahora que conozco un poco más la ciudad, creo que la próxima vez intentaré verlos desde el final de la Praia do Centro. Desde el Píer Oporto puede ser más difícil por la cantidad de gente.

La terminal a la madrugada

Después de los fuegos empezó la segunda parte de la aventura: llevar a mi suegra a la terminal.

A la joven se le ocurrió irse el día 1 de madrugada.

Qué locura.

En la pequeña terminal de Itapema no cabía un alma. Suerte que hay un parquecito debajo de la terminal y los niños se entretuvieron, porque todos los ómnibus estaban atrasados por horas.

La madrugada entera esperando.

Ahí fue cuando me empecé a preguntar: aquí, ¿qué pasó?

Y claro: los fuegos artificiales no los vienen a ver solo los turistas que están hospedados en Itapema. También viene gente de las ciudades cercanas. Cuando termina el espectáculo, todo el mundo intenta moverse al mismo tiempo.

Mi recomendación

Intentar irse de Itapema el día 1 de madrugada es poco aconsejable. Quédate un poco más.

Camina, espera, respira, deja que la ciudad baje las revoluciones. Si puedes organizar tu salida para otro horario, mejor.

Porque los fuegos artificiales valen la pena. Pero salir corriendo después, con media región intentando hacer lo mismo, ya es otro deporte.